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Conservando las redes sociales

Twitter

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos acaba de anunciar que incluirá en su archivo digital todos los mensajes generados a través del servicio “Twitter” desde su creación en 2006 hasta la fecha.

Twitter es un servicio gratuito de “micro-blogging” que permite a los usuarios publicar de forma instantánea mensajes de texto muy breves en varias plataformas simultáneamente. El servicio permite una mayor inmediatez que un blog, pues los mensajes pueden generarse y recibirse tanto desde la Web como en dispositivos móviles.

La practicidad del sistema ha llevado a su adopción por parte de miles de personalidades e instituciones, que narran el “minuto a minuto” de sus actividades a millones de seguidores. Esta notoriedad ha colaborado a su crecimiento: el sistema procesa actualmente unos 55 millones de “tweets” o mensajes diarios.

¿Cual es el justificativo de la institución para darle un lugar en su archivo junto a piezas como la declaración de la independencia de su país? Según el bibliotecario James H. Billington, “El archivo digital de Twitter contiene un potencial extraordinario para la investigación de nuestro estilo de vida actual”.


Cuando se contempla su popularidad y penetración –especialmente en el país del norte-, se hace más sencillo comprender su importancia. El archivo digital incluirá mensajes de personalidades destacadas, como el enviado por el actual presidente de los Estados Unidos Barak Obama en el día de su elección, junto a otros relevantes por sus consecuencias, como el set de dos “tweets” enviados por un periodista egipcio que desencadenaron una serie de acciones públicas que culminaron con su liberación.

“Esta información provee evidencia detallada acerca de cómo las redes sociales se forman y evolucionan en el tiempo y documenta un importante rango de tendencias sociales. Cualquiera que desee comprender como el público está utilizando las nuevas tecnologías para involucrarse en debates sobre temas sociales y culturales encontrará aquí material fundamental”, completó Billington.

Alex MacGillivray, Consejero general de Twitter ofrece otro ejemplo del valor de conservar esa información: “Recientemente un juez de la suprema corte de justicia anunció su retiro. Miles de “tweets” generados inmediatamente después de conocerse la noticia registran el espectro de reacciones de la gente. Un historiador podrá mirar hacia atrás y saber que pensaba la gente en ese momento. Lo mismo sucede con temas candentes como el reciente debate sobre la reforma del sistema de salud.”

La realidad es que el análisis que permiten estos datos va un poco más allá de “saber que pensaba la gente”. Las redes sociales permiten contar con un perfil de los usuarios muchísimo más detallado que el que cualquier encuesta masiva haya podido alcanzar hasta el momento. La combinación de estos datos puede permitir en un futuro realizar nuevos y relevantes estudios sobre nuestra sociedad.

La noticia nos indica una fuerte apuesta de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos por identificar y conservar activamente –en un difícil contexto de sobreabundancia de datos banales- información que puede resultar valiosa en el futuro.