| 21 Septiembre 2009

El tráfico internacional de obras de arte es un flagelo en aumento, que - favorecido por la alta demanda, las fronteras flexibles y las mejoras en los sistemas de transporte- afecta a los países latinoamericanos tanto como a los europeos.
INTERPOL ha decidido hacer frente al problema abriendo su base de datos de arte robado –anteriormente publicada en DVDs que debían encargarse especialmente- a todo el público interesado. De esta manera, museos, galeristas, marchands y coleccionistas tienen la oportunidad de corroborar -antes de realizar una transacción- que el origen de la pieza es legítimo.
La sola existencia de una base de datos con 34.000 obras robadas obliga a un cambio de actitud en quienes comercian arte: a partir de ahora, quien pretenda vender una pieza que está incluida en la lista de INTERPOL encontrará mucho más difícil alegar estar actuando de buena fe.
La base de datos contiene información y fotografías de todas las obras identificadas y se actualiza permanentemente, permitiendo que los usuarios accedan a la información más reciente en tiempo real. Los usuarios interesados deben completar un formulario on-line para obtener un nombre de usuario y contraseña.
Al abrir sus recursos al público, el Departamento de Obras de Arte de INTERPOL ha cambiado las reglas del juego, transformando a cada usuario en un potencial detective y limitando significativamente las posibilidades de los traficantes para operar abiertamente en el mercado.

