| 31 Agosto 2009

Como bien lo ilustrara Caroline Checkley-Scott en su artículo, el conflicto entre preservación y acceso se repite en todos los ámbitos donde el público toma contacto con bienes patrimoniales.
En este caso, un artículo de Discovery Channel informa sobre los estragos que el turismo masivo está causando en las tumbas reales del Valle de los Reyes, en Egipto. Zahi Hawass, secretario general del Consejo Superior de Antigüedades del gobierno egipcio, explicó que la humedad causada por la respiración de los miles de visitantes diarios, sumada a la escasa ventilación, ha favorecido la aparición de hongos, que están degradando las molduras y las pinturas decorativas dentro de las tumbas. “Si permanecen abiertas al turismo, las tumbas podrían desaparecer por completo en un lapso de entre 150 y 500 años”, advirtió Hawass.
El Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas son los sitios donde fueron enterrados los faraones, reinas y príncipes de varias dinastías. Ubicados sobre la orilla del Nilo, frente a Luxor, ambos sitios fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979. Entre las tumbas se incluyen algunas legendarias, como las de Tutankhamon, Nefertiti y Seti I.
Dado que el actual esquema resulta insostenible, se ha decidido implementar dos medidas drásticas: Cerrar el acceso del público a algunas tumbas, y reemplazar algunos elementos –incluido el sarcófago de Tutankhamon - por réplicas idénticas. Según los reportes, un grupo de expertos ya ha comenzado a trabajar en el escaneo tridimensional de las tumbas, con el objetivo de producir réplicas idénticas. En otras tumbas menos amenazadas, se tomarán medidas paliativas, que incluyen sistemas de ventilación forzada.

