16 Agosto 2010

“Gods in color” (Los dioses en colores”) es el título de una exhibición que recorrió parte de Europa y los Estados Unidos hace algún tiempo, cambiando radicalmente la percepción de los visitantes sobre la apariencia de la escultura clásica. La consigna es sencilla: la imagen del mármol blanco de apariencia prístina y homogénea, universalmente asociado a la escultura de la antigua Grecia y Roma, es sólo consecuencia del paso del tiempo. De acuerdo a los investigadores a cargo del proyecto, en el momento de su creación, las estatuas tenían una apariencia muy diferente, llena de color.
Vinzenz Brinkmann, quien ha investigado el tema durante los últimos 25 años, explica: “Los pigmentos utilizados para pintar las esculturas eran de origen mineral y orgánico. Tras siglos de deterioro, cualquier traza de pigmento restante ha de haber sido removida en los procesos de limpieza previos a cada exhibición de las obras.




